Acción de Gracias en la Casa Blanca

El último jueves de cada mes de noviembre las familias americanas se reúnen para celebrar  Thanksgiving, o Acción de Gracias. La fiesta recuerda la noche de 1621 en la que los peregrinos invitaron a su mesa a los indios Wampanoag para agradecer que les enseñaran a cultivar en aquellas tierras, nuevas para ellos. Es una de las fiestas más tradicionales en Estados Unidos, pero ¿Cómo la celebra la `Primera Familia´?.

En realidad, para el Presidente la fiesta comienza la mañana del miércoles con el tradicional “perdón del pavo”, en el que Obama indulta a un pavo que no será parte del menú de Thanksgiving, sino que pasará el resto de sus días feliz en Mount Vernon. Es un acto distendido, en el Rose Garden de la Casa Blanca. El pasado año, Obama compareció ante la prensa acompañado de sus dos hijas, Malia y Sasha, a quienes presentó como “sus secretarias especiales, para llevar a cabo una de las misiones más importantes que tiene que cumplir el presidente de los Estados Unidos”.
La tarde del miércoles el Presidente, acompañado de su familia, intenta acompañar a voluntarios de la ciudad de Washington D.C. ayudando a repartir pavo y pastel de calabaza entre los vecinos más desfavorecidos de la capital de Estados Unidos.


El día de Thanksgiving amanece en la Casa Blanca como en la mayoría de los hogares americanos: con los niños pegados a la televisión para no perderse el tradicional desfile de los almacenes Macy´s.  Malia y Sasha disfrutarán con los globos gigantes en forma de Mickey Mouse o la Rana Gustavo que cada año recorren las calles de Manhattan. El desfile, que este año celebra su 85 aniversario, es ya una institución en Nueva York y es seguido por más de 50 millones de espectadores. El Presidente, no obstante, tendrá que perderse parte del desfile ya que la mañana de Thanksgiving la dedica a felicitar personalmente a  10 miembros de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, que son previamente elegidos al azar. Desde el Despacho Oval llama a estos soldados, destacados en zonas de guerra, para desearles un feliz día y agradecer su labor.


Bien conocida es la afición de Obama al deporte, y aunque el presidente prefiere el baloncesto, ya ha comentado que el día de Acción de Gracias le gusta instalarse frente al televisor y disfrutar de un partido de fútbol americano. Y es que estos partidos son tan tradicionales en este día como el pavo y todo el país está pendiente de ellos. Este año, el plato fuerte de la NFL es el partido que enfrenta a los Miami Dolphins y los Dallas Cowboys.


Pero si duda, el momento estrella de Thanksgiving es cuando la familia se reúne en torno a la mesa. Al Presidente lo acompañaran Michelle, Malia y Sasha, además de otros familiares, amigos y algunos miembros de su equipo. La cena, para unas 50 personas, se servirá en la Family Dining Room, sala situada en el Piso de Estado de la Casa Blanca. Es una estancia más pequeña que la State Dining Room, que se utiliza para cenas oficiales, pero más adecuada que la President´s Dining Room que sólo se utiliza para cenas privadas con pocos comensales. El menú de la cena, diseñado por el  actual Jefe de Cocina de la Casa Blanca, Sam Kass, sigue la línea tradicional y es muy parecido al que se servirá en la mayoría de los hogares americanos. El Presidente y sus invitados disfrutarán de pavo, jamón asado, pan de maíz, batatas, ensaladas, puré de patatas, casserole de judías verdes, pastel de calabaza, pastel de manzana y pastel de arándanos.  La mayoría de los vegetales que se sirvan a la mesa la noche de Thanksgiving proceden del huerto que la Primera Dama, Michelle Obama, plantó en el Jardín Sur de la Casa Blanca para concienciar a la población americana de la importancia de la comida sana y apoyar la lucha contra la obesidad infantil.


Una de las escenas que se repiten en este día de Acción de Gracias, sobre todo en los hogares donde hay niños, es la pelea por el Wishbone. Es un pequeño hueso del pavo en forma de V del cual se tira hasta que se rompe en dos partes. Aquel que haya quedado con la parte más grande será el afortunado que pueda pedir un deseo.
El día siguiente, una vez recuperados del festín, es una jornada de actividad frenética para los norteamericanos ya que se celebra el Black Friday que da el pistoletazo de salida al maratón de compras que precede a la Navidad. En el caso de la Primera Dama, la señora Obama es la encargada de recibir el árbol de Navidad oficial de la Casa Blanca, que llega en carruaje desde una granja de Pennsylvania. De este modo, la Primera Familia deja atrás las celebraciones del día de Acción de Gracias y comienza a prepararse para las Navidades.

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