17Octubre2019

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Salón Blanco: escenario del poder

La Casa de Gobierno de la República Argentina, más conocida como “Casa Rosada” (*), se encuentra en calle Balcarce 50, frente a la histórica “Plaza de Mayo” de la ciudad de Buenos Aires, capital del país. Además de ser Despacho Presidencial y Museo, en dicho palacio se llevan a cabo las ceremonias oficiales más importantes a nivel nacional, contando para ello con distintos salones (“Salón de las Mujeres Argentinas”, “Salón de los Científicos Argentinos”, “Salón de los Patriotas Latinoamericanos del Bicentenario”, etc.), aunque el más destacado desde el punto de vista protocolar es el “Salón Blanco”. Éste, haciendo alusión al color de sus paredes y techo, se encuentra en el primer piso del ala norte entre los salones “Norte” y “Sur” al cual se accede por dos escaleras de honor (Francia e Italia) y por el ascensor presidencial, regalo de la Infanta Isabel de Borbón al Palacio de Gobierno cuando visitó nuestro país con motivo del centenario argentino.


En el Salón Blanco de Casa Rosada se realizan los actos de gobierno de mayor trascendencia, siendo el más relevante la asunción presidencial, en donde el Presidente de la Nación saliente entrega los atributos de poder (la Banda Presidencial y el Bastón de Mando) al Presidente de la Nación entrante ante el Escribano General del Gobierno. También allí se realizan la ceremonias de juramento del Jefe de Gabinete y de los Ministros y Secretarios de Estado; las presentaciones de Cartas Credenciales de los nuevos jefes de misión acreditados en la república; las recepciones de invitados especiales; las firmas de tratados internacionales; los discursos, anuncios y mensajes de importancia por parte del Primer Mandatario como así también ceremonias de envergadura como la Cena de Estado que se llevó a cabo el 25 de mayo de 2010 como cierre de los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo con la asistencia de 200 comensales. Cabe señalar que durante la presidencia de Néstor Kirchner se impulsó el ciclo "Música en el Salón Blanco" con el objetivo de promover intérpretes argentinos y premiar la trayectoria de los que han llevado la música de nuestro país por el mundo.


En materia de decoración, la cabecera o testero del Salón presenta un importante frente ornamental en forma de chimenea sobre la que se encuentra emplazada la tradicional escultura realizada en mármol de Carrara que representa el busto de la Patria, obra del artista italiano Ettore Ximenes. A pesar de no existir un personaje con características fijas, la alegoría de la República Argentina acostumbra ser una figura femenina con abundante cabellera tocada con un gorro frigio y vestida con una túnica que es sostenida por un broche que contiene el escudo nacional. Arriba del busto se encuentra un imponente escudo argentino en bronce sobre placa de mármol que, a su vez, es coronado por dos ángeles realizados en madera patinada, cuyas manos sostienen trompetas de gloria. Todo este conjunto ornamental fue comprado a la Casa Forest de París en 1910, año del Centenario. A la derecha del mismo se encuentra enastada la bandera oficial de la nación con dos arcos que rodean el sol figurado con las siguientes inscripciones bordadas en oro: “Presidencia de la Nación Argentina”.


En el ángulo derecho de la sala se encuentra el busto del General José de San Martín, hecho por el filipino Félix Pardo de Tavera y, en el ángulo izquierdo, está colocado el busto del General Manuel Belgrano, realizado por el escultor argentino Juan Carlos Ferraro. En el techo del Salón, se halla una pintura sobre tela realizada en 1910, por el artista italiano Luis de Servi, como homenaje al Centenario de la Revolución de Mayo y a nuestra Independencia, con alegorías de nuestras dos fechas patrias: 25 de Mayo y 9 de Julio.


Del centro del Salón pende una gran araña central de bronce con baño de oro 24 kilates de fabricación francesa y armada en Buenos Aires por la Casa Azaretto Hermanos. Cuenta con 460 lamparillas, pesa 600 kilos y tiene seis metros de altura, como la del Teatro Colón, subiendo y bajando mediante un mecanismo de poleas.
Las puertas de este Salón eran, originalmente, de cristal esmerilado con el Escudo Nacional estampado. Éstos fueron reemplazados por los espejos de cristal que aún ostentan. Las molduras de las paredes fueron doradas a la hoja, por primera vez, con motivo de la visita del Presidente brasileño Manuel F. De Campos Salles en 1900. El piso original del Salón era de gres inglés hasta que en 1903 se compró en Bruselas el actual piso de parquet de roble de Eslavonia.


Sin duda alguna, para los argentinos, el Salón Blanco del Palacio Gubernamental está muy presente en nuestra memoria porque ha sido el escenario, el marco, el decorado  obligado en donde distintos protagonistas de nuestra historia accedieron al poder y tomaron las decisiones más importantes en representación de la nación.

(*) El color rosa surge de la combinación de pintura a la cal con sangre bovina que se empleaba en el S. XIX en los edificios por sus propiedades hidrófugas y fijadoras, aunque por mucho tiempo se sostuvo la leyenda de que dicho color era producto del deseo del Presidente Domingo Faustino Sarmiento de representar simbólicamente la fusión de los colores con los cuales se identificaban los dos bandos que protagonizaron las cruentas guerras civiles de la primera mitad del S XIX: el blanco (representativo de los unitarios) y el rojo (representativos de los federales), aunque es improbable tal hecho ya que los unitarios se identificaban generalmente con el color celeste.

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