22Noviembre2017

EIP Magazine

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El protocolo en los bailes del Marqués de Alella

Este año se cumple el centenario de Camilo Fabra y Fontanills (1833-1902), marqués de Alella, uno de los banqueros, políticos y mecenas más brillantes del siglo XIX en España. Fue fundador y socio de referencia en diversos sectores como el bancario, seguros y el del ferrocarril; precisamente procedía de un antiguo linaje noble catalán vinculado a la banca. Escribió Código o Deberes de Buena Sociedad (1883) que se convirtió en el libro de protocolo social más importante de la Restauración y que está en proceso de reedición.
Compatibilizó su actividad empresarial con la política, y fue Alcalde de Barcelona, diputado a Cortes y senador por Barcelona y senador vitalicio. Su pasión por Barcelona le llevó a legar ciento cinco cuadros de su colección particular a la Ciudad Condal, entre los que se encontraban los pintores más importantes de su tiempo.

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  • Escrito por Prof. Dr. D. Guillermo Velasco y Fabra, LL.M.
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La Paz de los Pirineos

La llamaron Paz de los Pirineos, pero se negoció y firmó en una isla.
Una isla peculiar, casi fantástica, pues es la más pequeña del mundo (la mitad de un campo de fútbol) y encima está partida en dos por una frontera.
Situémonos en el tiempo: 1659.

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  • Escrito por Autor: Gerardo Correas
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La Masonería en Argentina

Según el Diccionario de la Real Academia Española, la masonería “es una asociación secreta de personas que profesan principios de fraternidad mutua, usan emblemas y signos especiales, y se agrupan en entidades llamadas logias”. El término masón deriva del francés maçon (constructor, albañil) que tiene su origen en la Edad Media cuando el gremio de los constructores quiso resguardar los secretos de las monumentales obras de la época a través de un férreo hermetismo. Cuando esa época concluyó, la fraternidad pasó de “operativa” a “especulativa” y, a fines del siglo XVII, se convirtió en una agrupación de libre pensamiento basada en los ideales de libertad, igualdad y fraternidad, conservando símbolos como el compás y la escuadra que imponen la equidistancia entre los hombres y la rectitud en el pensamiento y la acción.

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  • Escrito por Autor: Prof. Gonzalo Alonso Melis
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Alfonso XIII, el Rey viajero

En una época en la que la monarquía no solo española sino también mundial se veía amenazada por las diferentes fuerzas opositoras, el monarca Alfonso XIII consideró que una forma de salvar la monarquía española sería conseguir acercarse al pueblo para, de esta forma, afianzar la ya debilitada monarquía. Este gran interés del Monarca por asegurar sus dominios lo llevó a conocer en un corto espacio de tiempo la gran mayoría de regiones españolas.


Hacía el año 1902 se plantea por primera vez la realización de una visita a una de las pocas regiones españolas que le quedaba por conocer, las Islas Canarias, con el fin de no solo conocer la problemática específica de las mismas, por su situación geográfica, sino también para asegurarla políticamente.

Este viaje sería planificado para el año 1905, no obstante, por dificultades en la agenda Real, tales como la visita del Rey de Inglaterra, los viajes del monarca para ultimar los preparativos de su enlace matrimonial con la Princesa británica Doña Victoria Eugenia de Battenberg y la visita del Rey de Portugal entre otros inconvenientes, se pospuso para el año 1906.


La flota encargada de llevar a Alfonso XIII a su destino estaría compuesta por dos divisiones, la primera estaría supervisada por el General Matta y compuesta por el “Pelayo”, el “Princesa de Asturias” y el “Río de Plata”. Por su parte, la segunda división estaría a cargo del General Santalo y compuesta por el “Carlos V”, el “Giralda” y el “Extremadura”. Por su parte, la Familia Real realizaría su viaje a bordo del “Alfonso XII” que fue reformado expresamente para este viaje.


Con estos datos iniciales, no es de extrañar que esta visita Real trajera consigo unos gastos muy elevados, no solo para el gobierno sino también para el pueblo canario, que se vio obligado a adornar y limpiar sus calles y casas para la próxima visita del monarca español, siendo esto obligatorio para los habitantes y de no hacerlo podrían ser duramente sancionados. Esta iniciativa del Gobierno Canario era diariamente recalcada por la prensa que en esta visita jugó un papel de gran importancia.


La prensa peninsular decidió no acudir a Canarias para cubrir la visita ya que su traslado se llevaría a cabo en buques de guerra y no en el “Alfonso XII” de este modo soloaXIII conocerían datos del viaje por medio de noticias oficiales. Por su parte la prensa canaria hablaría extensamente de esta visita haciendo mención de todos los eventos realizados tanto eclesiásticos como militares. No obstante, las planificaciones de la visita, estaban centrados en conocer las islas y no sus problemáticas que era, en un comienzo, el principal objetivo de este viaje, algo que finalmente no se llevó a cabo.


La primera isla que recibió al monarca, como ya se ha comentado con anterioridad fue la de Tenerife, la más larga de todas, duraría cuatro días. A continuación el “Alfonso XII” arribaría las costas de Gran Canaria y estaría allí durante tres días. A continuación acudiría a la isla de La Palma, el Hierro, La Gomera, Fuerteventura y Lanzarote, en las cuales no pernoctaría en ninguna ocasión.


Se puede decir que el Monarca español consiguió su principal objetivo, que era conseguir que el pueblo canario reafirmara su sentimiento monárquico y se posicionaran al lado del Rey, sin embargo, los gastos ocasionados fueron muy elevados y no permitieron que el Rey volviera a visitar las Islas Canarias.

  • Escrito por Autor: Carla Expósito
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